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Pantallas y ojos: Cómo nos afecta la luz azul

20-01-2020

Los ojos están expuestos diariamente a la luz azul. El sol y los dispositivos digitales como los móviles o los ordenadores son algunas de las principales fuentes de emisión de este tipo de luz pero, ¿sabemos realmente qué es y cómo nos afecta? ¡Hoy descubrimos todas las respuestas!

¿Qué es la luz azul?

La luz azul es una parte del espectro de luz visible formada por una gran cantidad de rayos de diferentes colores. En el caso concreto de la luz azul, es la parte del espectro visible que más cerca se encuentra de la luz ultravioleta y puede ser emitida por fuentes de diferente origen: naturales y artificiales. La principal fuente de luz natural es el sol, mientras que, en cuanto a las fuentes artificiales, encontramos diferentes opciones:

  • LUZ LED:

    la mayoría de dispositivos y pantallas digitales están compuestos por este tipo de luces y, teniendo en cuenta los últimos estudios, pasamos una media de dos horas y media al día solo con el móvil. Si a esto añadimos las horas que pasamos frente a otros dispositivos y y la corta distancia a la que lo hacemos, el grado de exposición a este tipo de luz aumenta considerablemente.
  • TUBOS FLUORESCENTES:

    es uno de los métodos más utilizados para iluminar interiores de edificios y, aunque determinadas personas con epilepsia fotosensible o problemas de la piel relacionados con el tipo de luz pueden llegar a sufrir sus efectos, la mayoría de la población está tan acostumbrada a ellos que prácticamente no notamos su presencia.


La cantidad de luz azul emitida por los dispositivos electrónicos es solo una pequeña fracción de la que emite el sol pero, debido al aumento del tiempo que pasamos expuestos a ellos, a la larga puede acabar teniendo consecuencias en la visión.

Efectos de la luz azul en la visión

  • FATIGA Y ESTRÉS VISUAL

    La sobreexposición a pantallas digitales puede llegar a generar la sensación de estrés o fatiga ocular, un trastorno cada vez más común en la sociedad actual. Este estrés se conoce técnicamente como astenopía y aparece tras realizar un esfuerzo acomodativo excesivo y prolongado con la musculatura de los ojos. Esta musculatura debe trabajar más para enfocar la vista en distancias cortas, como a las que normalmente se tienen las pantallas digitales, por lo que representa un cansancio mayor que al mirar a distancias más largas. Los síntomas del estrés visual suelen ser: sequedad ocular, hipersensibilidad a la luz, ojos lagrimosos y dolor de cabeza. No hay que confundir esta fatiga con patologías como la presbicia o vista cansada. Aunque la sensación de estrés puede ser molesta, no suele ser grave y acostumbra a desaparecer una vez la vista ha descansado correctamente.
  • ALTERACIÓN DE LOS RITMOS CARDÍACOS

    Según los últimos estudios, la exposición prolongada a la luz azul reduce la síntesis de melatonina, la hormona del sueño. Por este motivo, se recomienda no exponerse a dispositivos digitales en las dos horas previas antes de irnos a dormir, ya que nuestro cuerpo puede interpretar que es de día y, por tanto, pueden aparecer signos de fatiga o problemas para conciliar el sueño.
    ojos cansados

Consejos para prevenir el estrés ocular

  • Si tu trabajo implica la exposición prolongada a una pantalla de ordenador, se recomienda realizar, como mínimo una vez cada hora, un descanso visual enfocando la vista en un objeto lejano durante 20 segundos.
  • Prestar atención a la iluminación de tu lugar de trabajo o de estudio. Es importante no tener ni demasiada luz, ni poca. También se deben intentar evitar los reflejos y lo excesos de contraste en las pantallas.
  • Utilizar una solución oftálmica hidratante en los momentos de mayor fatiga o sequedad visual proporcionará un alivio inmediato de los síntomas provocados por la sobreexposición a dispositivos electrónicos.
  • descanso gotas
  • Mantener una distancia mínima de 40cm respecto a la pantalla del ordenador y a una altura que no te obligue a mover la cabeza para leer correctamente.
  • Intentar reducir o eliminar el uso de dispositivos electrónicos durante las dos horas previas a irse a dormir. Esto ayudará a conciliar mejor el sueño y a conseguir un descanso ocular más completo.
  • Incorporar filtros para luz azul a tus dispositivos electrónicos. Su aplicación reduce significativamente la cantidad de luz emitida que llega a nuestros ojos y no afectan a la visibilidad de la pantalla.

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