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Especial verano: el cuidado ocular y respiratorio de los niños

12-08-2019

Los niños disfrutan durante el verano, una estación que junto a las vacaciones les trae un mundo de aventuras. Sin embargo, los factores propios de esta época del año pueden afectar a su salud tanto respiratoria como ocular si no tenemos cuidado. El sol, el calor y los aires acondicionados, el agua del mar y el cloro de las piscinas... todos ellos pueden afectar a los ojos o aparato respiratorio del niño, más sensibles que los de un adulto.

En Care+ queremos ayudarte a que detectes los posibles riesgos y extremes el cuidado de los mas pequeños en época estival para evitar complicaciones. ¡Toma nota de los siguientes cuidados básicos!

  • Lavarse las manos con frecuencia

    Lavarse las manos, un gesto que hemos de tener integrado tanto adultos como niños a lo largo de todo el año, es una medida de prevención básica contra enfermedades y, en caso de los niños en época estival, muy efectiva para evitar que contraigan infecciones oculares al llevarse arena y posibles bacterias a los ojos. Es común que los ojos se irriten cuando se los frotan con las manos, especialmente si han jugado con ciertas plantas o animales, o incluso se lleven las manos a la nariz y se hurguen, rascándose y provocándose las veraniegas hemorragias nasales, así que evitemos que esto suceda instando a tener unas manos limpias.

  • Protege los ojos del sol

    Especialmente a la hora de hacer excursiones por la montaña o en el mar, ya que los rayos del sol inciden aumentando el índice de radiación ultravioleta. Si le sumamos a este hecho que los ojos de los niños son más sensibles y vulnerables, debemos evitar que sufran daños protegiendo sus ojos con gafas de sol.

  • dentadura
  • Gafas de buceo, sus mejores aliadas

    Unas buenas gafas de buceo para el agua son el aliado perfecto para que los más pequeños disfruten del mar, el río o la piscina y eviten así la irritación ocular. Desde conjuntivitis irritativas al lagrimeo, visión borrosa o sequedad debida al cloro… Muchos son los riesgos, agentes irritantes y bacterias que hacen de estas instalaciones su hábitat, por lo que, además de proteger con gafas los ojos, sería conveniente un buen baño o ducha para eliminarlos.

  • Piscinas, foco de riesgo respiratorio

    Además del propio riesgo ocular, como la conjuntivitis bacteriana más común a la hora de nadar en una piscina, el agua de las piscinas puede favorecer infecciones como la otitis, un problema muy asociado a niños y baños. Prevenirla es tan sencillo como intentar mantener los oídos lo más secos posible, ya que el contacto constante con este tipo de aguas puede ser nocivo para el conducto auditivo del niño.

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  • No te olvides de la sequedad

    Aires acondicionados, ventiladores… los niños también buscan refugiarse del calor y a veces pasan de ambientes húmedos a secos, prolongando su exposición a aires acondicionados. Eso, sumado a que a lo mejor veraneamos en zonas alejadas del mar, hará que la sequedad se apodere de sus ojos, provocando que la lágrima se evapore y derivando en ojos secos y escozor. Y no solo los ojos, la sequedad puede afectar a sus conductos nasales, derivando en hemorragias nasales. ¿Una manera fácil de evitar este sangrado? Mantener la nariz del niño siempre húmeda gracias al agua de mar.

  • Virus respiratorios, al acecho en verano

    Todos somos susceptibles de vivirlos en verano, y los niños no son la excepción. Pasar de recintos cerrados con poca ventilación al exterior hará que los cambios bruscos de temperatura acaben posiblemente saldándose con un virus respiratorio. De nuevo, evitarlo y procurar una buena salud respiratoria para nuestros pequeños está a nuestro alcance con una solución tan sencilla como agua de mar.

  • ¡Ojo con el deporte!

    Correr, saltar, deportes de equipo… La práctica deportiva en los niños es muy sana pero siempre ha de ir acompañada de la protección adecuada ya que los incidentes en verano suelen ser comunes y los impactos de balón en ojos o nariz son habituales. ¡La mejor cura es siempre la prevención!

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