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Consejos Care+ de cuidado infantil en invierno

28-01-2020

El frío, los cambios de temperatura, la proliferación de virus y resfriados, el colegio, las actividades extraescolares… El invierno trae consigo distintos factores que pueden llegar a afectar, en mayor o menor medida, la salud de los más pequeños de la casa. Para que puedas detectarlos, evitarlos a tiempo o tratarlos de la mejor forma posible, te traemos una lista con los cuidados básicos para superar el invierno en casa… ¡con nota!

Factores de riesgo en invierno

  • Resfriados y virus

    Los grandes protagonistas de esta estación. Pasar de recintos cerrados con poca ventilación al frío del exterior, especialmente en el caso de los niños que muchas veces ven el abrigo o los accesorios como un incordio, puede crear el caldo de cultivo perfecto para sufrir una gripe o resfriado. Tanto para prevenirlo como para tratar sus síntomas, se recomienda la aplicación de un agua de mar con intensidad suave para lavados nasales que descongestionen e hidraten la nariz.

    Lavarse las manos: la mejor prevención

    Un gesto fundamental tanto para niños como para adultos a lo largo de todo el año. Esta medida de prevención es básica para evitar el contagio de resfriados, gripes y otras infecciones como, por ejemplo, las conjuntivitis. Se debe hacer con agua tibia y jabón o con un gel desinfectante con alcohol.

  • Las heridas de la diversión

    Correr, saltar, practicar deportes en equipo, las actividades extraescolares… Los niños no paran ni un segundo quietos, por lo que es normal que se hagan alguna herida o arañazo al caer. En estos casos, lo más recomendable es limpiar la herida utilizando la totalidad de un envase monodosis de suero fisiológico y retirando el exceso de líquido suavemente con una gasa y solo sobre la piel sana. Este método es higiénico, cómodo y seguro para niños y bebés a partir de los tres meses.

  • ¡Ojo con las conjuntivitis!

    La conjuntivitis es la enfermedad ocular que afecta con más frecuencia a bebés y niños. Dependiendo de su origen y de los síntomas que presenten, se pueden encontrar de distintos tipos. En cualquier caso, es una afección de fácil contagio, especialmente en el caso de los niños en el que, ya sea en el patio, en clase o en el parque, entran en contacto unos con otros constantemente mientras juegan.

    En caso de que tu hijo o hija presente irritación ocular, secreciones purulentas o acuosas, blanquecinas o amarillas o si tiene los párpados hinchados, acude a un pediatra para que le prescriba el tratamiento más adecuado y, si es una conjuntivitis de tipo contagioso, toma la precaución de mantenerlo alejado de las aulas para evitar otros contagios.

    Higiene ocular infantil

    La higiene regular de los ojos con toallitas oftálmicas estériles en niños y bebés a partir de los 3 meses es una opción óptima para pieles sensibles como la de los párpados, pestañas y borde palpebral.

  • La calefacción: foco de sequedad

    Las calefacciones y los cambios de temperatura desde el gélido exterior hasta un caluroso interior pueden provocar sequedad en los ojos y las vías respiratorias de los más pequeños.

    En el caso de los conductos nasales, esta sequedad puede llegar a derivar en una hemorragia nasal de carácter leve. Una manera fácil de evitar este sangrado es mantener la nariz del niño siempre húmeda gracias a los lavados con agua de mar de intensidad suave.

    Pasar de ambientes húmedos a secos puede contribuir a que la sequedad se apodere también de los ojos de los pequeños, provocando que la lágrima se evapore y derivando en ojos secos y escozor. En estos casos, se recomienda, siempre bajo prescripción médica, la aplicación de una solución oftálmica hidratante para aliviar la sequedad, sensación de arenilla o picor.

    calefaccion

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